El diálogo madre-hijo durante la vida embrionaria: una tarea científica fascinante

Para los científicos de MELISA Institute estudiar el diálogo molecular entre la madre y el embrión humano desde la fecundación hasta los primeros 14 días de vida embrionaria es una tarea prioritaria.

Esta afirmación surge de la convicción que el embrión humano al igual que la madre es un paciente y por tanto el quehacer biomédico debe propiciar una mejor salud para ambos. Para ello hemos desarrollado un protocolo de investigación que ha sido aprobado por los organismos de ética de investigación locales (CEC-SSC Proyecto código 16–03–06) llamado “Cohorte preconcepcional y repositorio de muestras de mujeres para el estudio de marcadores moleculares del embarazo y su desenlace” donde esperamos estudiar a mujeres sanas que buscan un embarazo de manera natural.

El estudio de la presencia de diferentes marcadores en el embarazo ultra-temprano, vale decir, en los primeros días o semanas después de la fecundación ha sido elusivo y poco explorado in vivo, dado la inherente complejidad de su investigación, no tan sólo científica sino también bioética. Los mecanismos de reconocimiento materno del embrión y la tolerancia inmunológica que éste induce desde su aparición en la trompa de Falopio, continúan siendo un enigma fascinante por resolver. En general, el momento de la fecundación y los primeros días de vida en la trompa uterina transcurren bajo un relativo velo de ignorancia tanto para la madre como para la gran mayoría de los clínicos. De hecho, la primera evidencia clínica certera de un embarazo en curso, sólo se obtiene después de la implantación del embrión en el útero, durante la segunda o tercera semana post-concepción, a través de la ausencia de reglas y presencia de niveles detectables de beta hCG en la circulación materna.

Conocer in vivo el comportamiento molecular del embrión y la interacción entre la madre y el hijo/a, en nuestro modelo de investigación, nos permitiría la identificación de la presencia embrionaria ultra temprana (antes de la implantación), sin alterar, manipular o intervenir su ambiente natural, posibilitando el avance del conocimiento de la fisiología embrionaria y fetal, potenciando de esta manera el desarrollo de un paradigma de medicina materno-embrionaria. La determinación de la expresión, presencia y concentración de biomoléculas en diferentes tipos de muestras biológicas podrían informar además sobre el pronóstico del embarazo y riesgo de enfermedades que pudieran afectar al embrión o a su madre.

Dr. Cristián Vargas Manríquez

Sub Director y Encargado de Protocolos Clínicos

MELISA Institute